Manifesto – Manifiesto

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Manifesto in support of MediaLab Prado

Medialabs are a crucial element in societies, they foster innovation, participation and knowledge disemination. MedialabPrado (Madrid) has proved to be a sucessful model and has been consequently recognized. A fundamental aspect of its sucess is its growing comunity of deeply engaged users both in the local and global arena.

MediaLab-Prado was  inspired by the new collaborative practices arising from digital  networks, and has been able to answer two of the great challenges of our  time: one to shorten the distance between people and institutions,  creating a style of close organization of which your users feel a part;  to connect and integrate different areas of knowledge and practitioners  from the arts to technology, from academia to amateur, and from activist to hacker. 

Currently, MediaLab-Prado is ready to evolve and adapt to changes, provided that it has definitely stable working conditions and the support of the City of Madrid. Following a move that altered its normal course of business,  rumors about its future do not raise the morale of its staff and community, nor its image.

MediaLab-Prado has proven to be a learning organization that is able to adapt to new circumstances and  to ‘do more with less’. But times of distress should end as soon as possible. After so much has been achieved, it would be an inexplicable waste for the city of Madrid to lose this space of innovation and acceptance of new and more radical forms of cultural artistic, technological and social expression.

You can exchange building  and change people but it is impossible to transfer a project like MediaLab-Prado that has accumulated an unquantifiable capital. We want the City Council to reconsider the situation and we offer six reasons why it should reaffirm its commitment to the most vibrant, inclusive and innovative cultural forms:

  • It is a project open to the participation of all citizens. This openness translates  into work formats that offer various modes of involvement and  transparent management of resources, programs and activities.
  • It is formed as a distributed network (no bosses, no centers, no leaders) that succeeds in welcoming very different and diverse active communities of  users.
  • It  functions as a breeding ground for the creation of alternative forms of  economy that redistribute access to decent jobs and occupations at  local and global scale, relying on practices based on collaboration,  experimentation and criticism.
  • Encourages  forms of self-organization and self-management based on the commons,  and intends to challenge the need to build relationships with the  private sector that go beyond mere cultural
  • It is an organic organization that reflects on their own practices, incorporating those who use its facilities into the process, allowing constant learning and evolution.
  • As an open project it has produced an innovative pedagogy that has inspired many initiatives, companies and governments to learn new ways of management closer to the production model that many authoratative thinkers predict for the near future. Medialab is an urban innovation engine in the city of Madrid.

 The lack of transparency with which Telefónica has been holding talks with the city of Madrid clearly prevents us from assessing  the scope of these decisions and how they affect the future of this  project. Who is involved in the negotiations? What are the arguments? On what are they based? Under what criteria  does the Madrid City Council measure profitability ? After months of uncertainty, it was recently published that Telefonica aims to manage the building to install a center for entrepreneurs, a  ‘co-working’ space and  an exhibition hall. We understand that Medialab Prado is already a  collaborative workspace between citizens, institutions and companies  that promotes entrepreneurship and the dissemination of various projects through exhibitions.

Medialab-Prado in its own projects such as  Interactivos?, has  had a presence in the United States (New York), Brazil (Belo Horizonte  and Rio de Janeiro), Mexico (Mexico City), Peru (Lima), Ireland  (Dublin), Slovenia (Ljubljana), etc. Its workshop format was even worthy of a special mention in the 2010 Prix Ars awarded by the prestigious Ars Electronica Austrian institution for its form of working collaboratively.

Medialab-Prado turns  out to be by far the institution of the council with greatest  international presence and recognition. Few  public programs can boast of  having been thus emulated  internationally. It is incomprehensible that  an institution that acts  as an international ambassador for the city of  Madrid, providing an image abroad  of the contemporary city and linked to  technological and social  innovation, is neglected in this way by the City Council, who seems  unaware of its potential.

Manifiesto de apoyo a MediaLab-Prado

En el ecosistema de la innovación ciudadana, social, abierta y libre, los medialabs han sido una pieza decisiva muchas veces replicada. El de Madrid ha alcanzado un notable reconocimiento y una larga trayectoria gracias al desarrollo de un modelo propio de funcionamiento, que ha demostrado su sostenibilidad económica, cultural y social. Entre sus méritos, el más importante es poder presumir con orgullo de contar con (y cuidar de) una comunidad activa y creciente de personas usuarias que se implican de forma continuada en el proyecto, tanto a escala local como global.

MediaLab-Prado se ha inspirado en las nuevas prácticas colaborativas que surgen de las redes digitales, y ha sabido dar respuesta a dos de los grandes retos de nuestro tiempo: uno, acortar la distancia entre las personas y las instituciones, creando un estilo de cercana organización de la que sus usuarios se sienten parte. Y dos, a conectar e integrar distintos ámbitos y practicas del conocimiento, desde el artístico al  tecnológico, y desde el académico al amateur, pasando por el activista y el hacker.

En la actualidad, MediaLab-Prado está preparado para evolucionar y adaptarse a los cambios, siempre que se estabilicen definitivamente las condiciones de trabajo y que cuente con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid. Tras un traslado que ha supuesto la alteración del curso normal de sus actividades, surgen nuevamente rumores sobre su futuro que en nada favorecen el ánimo de sus trabajadores y su comunidad, como tampoco a su imagen.

MediaLab-Prado ha demostrado que es una organización que aprende y que es capaz de  adecuarse a las nuevas circunstancias para ‘hacer más con menos’. Pero los tiempos de zozobra deben terminar lo antes posible. Tras lo mucho conseguido, sería un despilfarro inexplicable permitir que la ciudad de Madrid pierda este espacio de innovación y acogida de las nuevas y más radicales formas de expresión cultural, artística, tecnológica y social.

Se pueden transferir edificios e intercambiar personas, pero es imposible traspasar un proyecto como MediaLab-Prado que acumula un capital incuantificable. Queremos que el Ayuntamiento reconsidere la situación y le ofrecemos seis motivos por los que debería ratificar su compromiso con las formas culturales más vibrantes, inclusivas e innovadoras:

  • Es un proyecto abierto a la participación de toda la ciudadanía. Esta apertura se traduce en unos formatos de trabajo que ofrecen diversos modos de implicación, así como una gestión transparente de sus recursos, programas y actividades.
  • Se conforma como una red distribuida (sin jefes, sin centros, sin líderes) que acierta a dar hospitalidad a muy distintas y plurales comunidades activas de personas usuarias.
  • Funciona como un caldo de cultivo para la creación de formas de economía alternativa que redistribuyen el acceso a empleos y ocupaciones dignas a escala local y global, apostando por unas prácticas basadas en la colaboración, la experimentación y la crítica.
  • Fomenta  formas de autoorganización y autogestión basadas en el procomún, y se  propone como reto la necesidad de construir relaciones con el sector  privado que vayan más allá del mero patrocinio cultural.
  • Es una organización orgánica que reflexiona sobre sus propias prácticas, incorporando a quienes usan sus instalaciones al proceso, lo que le permite aprender y evolucionar constantemente.
  • Como proyecto abierto produce una pedagogía innovadora de las que muchas iniciativas, empresas y administraciones se nutren aprendiendo nuevas formas de gestión más próximas al modelo productivo que diversos pensadores muy autorizados vaticinan para el futuro cercano. Medialab es un motor de innovación urbana en la ciudad de Madrid.

La falta de transparencia sobre las conversaciones que Telefónica mantiene con el Ayuntamiento de Madrid nos impide valorar con claridad cuál es el alcance de estas decisiones y cómo afectan al futuro de este proyecto. ¿Quién participa en las negociaciones? ¿Cuáles son los argumentos que se esgrimen? ¿En qué se basan? ¿Bajo qué criterios mide la rentabilidad el Ayuntamiento de Madrid? Tras meses de incertidumbre, estos días se publica que Telefónica propone gestionar el complejo para instalar un centro para emprendedores, un espacio de co-working y una  sala de exposiciones. Entendemos que Medialab Prado es ya un espacio de trabajo colaborativo entre ciudadanía, instituciones y empresas que promueve el emprendimiento y la difusión de los diferentes proyectos mediante la exhibición.

Medialab-Prado, en programas propios como Interactivos?, ha tenido presencia en Estados  Unidos (Nueva York), Brasil (Belo Horizonte y Rio de Janeiro),  México (Ciudad de México), Perú (Lima), Irlanda (Dublín), Eslovenia (Ljubljana), etc.  Incluso su formato de talleres fueron merecedores de una Mención Especial en los Ars Prix 2010 otorgado por la prestigiosa institución austriaca Ars Electrónica por su forma de trabajar colaborativamente.

Medialab-Prado resulta ser con mucha diferencia la institución del Ayuntamiento con mayor presencia y reconocimiento internacional. Pocos programas públicos pueden jactarse de haber sido emulados internacionalmente de esta manera. No se entiende que una institución que ejerce de embajadora internacional de la ciudad de Madrid, aportando en el extranjero una  imagen de ciudad contemporánea y vinculada a la innovación tecnológica y social, sea desatendida de esta manera por el propio Ayuntamiento, que parece no darse cuenta de su potencial.